ENSAYOS –ESTETICAS- TEORIAS

Investigación Arq. Jorge Grassi

 
 

 

 

'Por un Cine Imperfecto" de Julio García Espinosa es, junto con 'La estética del hambre' de Glauber Rocha y 'Tercer Cine' de Fernando Solanas y Octavio Getino, uno de los trabajos más importantes que surgieron en los años sesenta, al calor de lo que se llamó 'Nuevo Cine Latinoamericano'. 'Por un cine imperfecto' trata esencialmente del fariseísmo que envuelve hoy al cine y en general a la cultura toda. Cine imperfecto es un llamado de atención a que no existe un lenguaje cinematográfico acabado, terminado, es decir, perfecto. Que el arte, como la vida, son eternos porque eternas son sus imperfecciones y, por lo tanto, su eterno afán de perfeccionamiento. Todo cine que se muestra perfecto es un cine que cierra la puertas a la búsqueda, a la exploración a la renovación y desarrollo del lenguaje cinematográfico. El cine imperfecto propone pasar por encima de tantos artificios que neutralizan el espíritu crítico del espectador e impiden acercarnos al ser humano. Propone no confundir la diversidad de las historias con el inmovilismo en la forma de narrarlas. Las actuales innovaciones tecnológicas nada tienen que ver con las auténticas innovaciones del lenguaje cinematográfico. Al contrario disfrazan su anacronismo renovando solamente vestuario, maquillaje, pirotécnia y todo tipo de efectos especiales. Sin embargo la cara buena de las nuevas tecnologías contribuye a que todo el mundo pueda hacer cine. Cuando surgió la posibilidad de que todos utilizaran la cámara fotográfica, se le abrieron nuevos horizontes a la fotografía artística y en general a las artes plásticas. En ese sentido el ensayo de 'Por un cine Imperfecto' termina diciendo que 'El arte no va a desaparecer en la nada, va a desaparecer en el todo.'